Esta es la hitoria de dos gemelos que quedaron huerfanos a la edad de un año por la muerte accidental de sus padres, y cada ñiño fue adoptado por los hermanos del padre. Los dos tíos estaban casados, pero uno vivía en la ciudad y el otro en un casrío muy lejos de la civilización, donde no había ni energía eléctrica. La vida en ese lugar, transcurría en forma pacifica porque el medio ambiente inspiraba a los habitantes a compartir entre ellos y la naturaleza. El niño fue creciendo en perfecta armonía con sus tíos y su primo, dos años mayor que él, porque durante y después de la cena, la familia conversaba de las cosas que sucedian durante el día y hacían proyectos para el día siguiente siempre en forma pacifica. A los diez y doce años de edad, los niños ayudaban en los trabajos de la casa y del campo, y el tiempo libre lo ocupaban jugando en forma creativa, porque el ambiente no le ofrecía ninguna clase de atracción que los convirtiese en espectadores pasivos. Cuando el gemelo cumplio quince años de edad, la familia viajo a la ciudad, para que los dos gemelos se reencontráran y las familias pasáran unos días juntas. Después de un largo viaje, llegaron a la ciudad a la hora de la cena, pero el hermano gemelo no estaba presente en la casa. Sus tíos se quejaban que él se la pasaba siempre en la calle y cuando regresaba tarde, por castigo, tenía que irse a la cama sin comer. Al pasar los días, se dieron cuenta que en aquellafamilia había una disciplina militar. Todas las decisiones que tomaban los tíos, debían ser cumplidas sin discusición alguna, de lo contrario habia castigo. El niño no sabia lo que era el amor materno y tampoco hijos. La única comprensión la encontraba en la calle entre amigos y compañeros, pero con el tiempo fue cayendo en las garras de las drogas y sus tíos ya pensaban echarlo a la calle. La visita del hermano gemelo con la familia del otro tío, llego en el momento justo para evitar que se convirtiera en un vagabundo. Ello le ofrecieron hospitalidad, comprensión y amor y lo más importante: alejarlo de aquel ambiente esclavizante físico y mental. El joven acepto emocionado la oferta, prometiendo que cambiaría su conducta, porque se sentía muy feliz y agradecido de reencontarse con su hermano e integrarse a la nueva familia. Aquí queda demostrado que el medio ambiente, puede construir o destruir la vida de un ser humano. En la nueva familia y en aquella pequeña comunidad, lejo de la llamada civilización, el gemelo encontro el paraíso que las religiones prometen en el cielo y que los hombres inteligentes y creativos construyen sobre la tierra. |